La encía es una fibromucosa formada por tejido conectivo denso
con una cubierta de epitelio escamoso queratinizado que cubre los procesos alveolares y rodea a los dientes. La encía es contigua al ligamento periodontal y, en su exterior, con los tejidos
mucosos de la cavidad oral. La encía tiene por lo general un
color rosa pálido y al encontrase adherido a los cuellos de los dientes e
insertado con fibras colágenas forma un
sellado que protege al hueso y demás tejidos de soporte. Se habla de encía
marginal, encía insertada y encía alveolar, según la zona bucal donde se
encuentra. La encía es componente del periodonto.
Las encías son un tejido del interior de la boca, que cubre los maxilares, protegiendo y ayudando a sujetar los dientes. Las encías son visibles al levantar los labios, su coloración, si están sanas, es entre rosácea y rojo pálido con los
dientes firmemente sujetos. Una higiene inadecuada o insuficiente puede
producir enfermedades peridontales, incluida la gingivitis. La encía se divide en dos regiones, la encía libre y la encía insertada. Estas dos regiones se
combinan para formar la punta de la encía, que se extiende en sentido coronal
entre los dientes, lo que se conoce como papila interdentaria. Esta evita el impacto de la comida en la zona interproximal bajo el área
de contacto de los dientes y el establecimiento de una irritación que podría
finalmente originar alguna patología periodontal. Las encías son las que
soportan a los dientes es decir que los mantiene la encía es muy sensible ya
que con cualquier roce se puede desangrar o lastimar y es muy fácil que tengan
lesiones.
La enfermedad de las encías es
una infección de los tejidos que rodean y sujetan los dientes. Es una de las
principales causas de pérdida dental en los adultos. Como es indolora, puede
que no sepa que la padece. Conocida asimismo como enfermedad periodontal, la
causa de la misma es la placa, la película pegajosa de bacterias que se forma
constantemente sobre los dientes.
Estas son algunas
señales de advertencia que pueden indicar un problema:
• Encías que sangran con facilidad
• Encías rojas, hinchadas y doloridas
• Encías que se han separado de los dientes
• Mal aliento o mal sabor de boca persistente
• Dientes permanentes sueltos o que se separan
• Cualquier cambio en la manera en que encajan los dientes cuando muerde
• Cualquier cambio en el ajuste de las dentaduras postizas parciales
• Encías rojas, hinchadas y doloridas
• Encías que se han separado de los dientes
• Mal aliento o mal sabor de boca persistente
• Dientes permanentes sueltos o que se separan
• Cualquier cambio en la manera en que encajan los dientes cuando muerde
• Cualquier cambio en el ajuste de las dentaduras postizas parciales
Algunos factores
aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad de las encías. Son los
siguientes:
• Escasa higiene bucal
• Fumar o mascar tabaco
• La genética
• Dientes torcidos que resultan difíciles de mantener limpios
• El embarazo
• La diabetes
• Medicamentos, incluidos los esteroides, determinados tipos de fármacos antiepilépticos, los fármacos de las terapias contra el cáncer, ciertos bloqueadores de los canales de calcio y los anticonceptivos orales
• Fumar o mascar tabaco
• La genética
• Dientes torcidos que resultan difíciles de mantener limpios
• El embarazo
• La diabetes
• Medicamentos, incluidos los esteroides, determinados tipos de fármacos antiepilépticos, los fármacos de las terapias contra el cáncer, ciertos bloqueadores de los canales de calcio y los anticonceptivos orales
